Las semillas de cannabis autofloreciente proporcionan una cosecha fácil y gratificante de marihuana de gran calidad, sin la necesidad de cambio en el ciclo de luz ni tener que retirar las plantas macho. De cultivo en exterior, estas variedades de marihuana pueden producir dos o más cosechas durante un verano normal. Bajo luces, las variedades autoflorecientes son capaces de pasar del plantón a la madurez completa en tan sólo diez semanas.